Acaba con el problema de No saber decir no para siempre

“Mucha buena gente, que sería incapaz de robarnos el dinero nos roba sin escrúpulo alguno el tiempo que necesitamos para ganarlo.” Jacinto Benavente

no saber decir no, decir no sin decir noAunque algunas veces las interrupciones son necesarias, todos necesitamos trabajar sin grandes distracciones.

A pesar de que a veces es difícil manejar esas interrupciones cuando están provocadas por otras personas, si no lo haces adecuadamente tus días acaban siendo muy improductivos.

No saber decir no puede ser un auténtico problema, ya que las desventajas de ceder ante las interrupciones de otros son importantes.
Se pierde un tiempo sin que exista posibilidad alguna de recuperarlo. Con facilidad se pierde el hilo de lo que se tiene entre manos y al interrumpir y reanudar, además de aumentar la probabilidad de cometer errores, se requiere más tiempo para acabar la tarea, sin olvidar que cuanto más compleja es la misma, más difícil se hace retomarla.

El problema es que, al acceder una y otra vez a ser interrumpid@s se establece una especie de “contrato invisible”.  Las otras personas aprenden que actuando de esa forma consiguen tu atención y siguen interrumpiendo.
Sentirse internamente presionad@ a decir si no tiene nada que ver con la educación, el éxito o la inteligencia. Tiene relación con el miedo a ser percibid@s como poco amistos@s o poco cooperador@s  si dices no.
Si estableces la norma de no querer ser interrumpid@ en determinados momentos, al no saber decir no y permitir que la gente la rompa, no consigues que te aprecien, provocas que te ignoren.  Esperarán que lo hagas siempre, de forma que la situación se perpetúa en el tiempo.

Aunque existen estrategias para decir no sin decir no, lo más efectivo a largo plazo, en mi opinión, es decir No abiertamente sin que ello implique tener que ser rud@ ni desagradable al hacerlo.

¿Quieres acabar con el problema de no saber decir no para siempre?

Para aprender a decir no, hay que ponerse en situación: nunca des por sentado que las interrupciones son legítimas y asume que el motivo de la interrupción puede esperar.

Para entrenarte a decir no cuando es necesario, puedes usar esta estrategia práctica:

  1. Establece con la otra persona (compañero, asistente, ayudante, etc.) una hora de reunión  para tratar los temas o cuestiones abiertas.
  2. Cuando sufras la interrupción, no sonrías, no contestes a ninguna de sus preguntas, limítate a decir que le atenderás a la hora convenida.
    Mantente firme en tu negativa, aunque te sientas mal e incómod@. El objetivo es que ellos también se sientan incómodos.  Eso evitará que vuelvan a interrumpirte de nuevo.

Si quieres que respeten tu regla, necesitan darse cuenta de que tú no vas a romperla, ni tan siquiera cuando se trate de una pregunta rápida. Si existe alguna excepción a la norma, en esa ocasión tiene sentido romperla. Es un terreno peligroso y resbaladizo.

Más tarde, puedes explicar que tu trabajo requiere una total concentración y que incluso una pequeña interrupción puede hacer que pierdas el hilo. El momento de hacer esa aclaración es más tarde, pero no en el momento de la interrupción.

Hay que ser consistente con las propias normas, sin excepciones. Al decir no, que sea no, y no tendrás ninguna necesidad de perder tu tiempo.

Se trata de generar el hábito, de ”acostumbrarte y acostumbrar a otros” a actuar de forma diferente. Requiere adquirir ese compromiso consigo mism@. La primera vez puede resultar difícil; la segunda es un poco más fácil que la anterior.

Sinceramente creo que la gente prefiere saber a qué atenerse y conocer cuáles son los límites. Aunque puede parecer violento a veces, a largo plazo se reduce su incertidumbre.

No se trata de no atender y no hablar nunca con nadie, sino de mejorar tu eficacia y tu productividad.

¿Te genera problemas no saber decir no cuando otros te interrumpen? ¿Cómo dices no de forma efectiva?

6 thoughts on “Acaba con el problema de No saber decir no para siempre

  1. A mi una frase que me ayuda a poder gestionar las interrupciones, cuidándome y cuidando al otro es decir: “Mira, como quiero atenderte como te mereces y ahora mismo no puedo, ¿Cómo lo tienes para tratar este tema de aquí a “X” tiempo?”. De esta manera la persona se siente cuidada, yo siento que cuido al otro y me cuido a mi, con lo que consigo que no haya tensión en mi interior. La tensión que yo sentía cuando utilizada otros formatos me incomodaba a tal punto que no podía concentrarme en lo que estaba haciendo, por lo que al final ni les atendía ni avanzaba con mis tareas. De la forma que he mostrado con anterioridad, siento tranquilidad en mi interior y me puedo seguir concentrando en lo que me interesa!
    Espero que os aporte.
    Gracias Rosa por tus sabias palabras.
    Cris

    • Buena estrategia, Cris. Me parece importante usar las estrategias más acordes con la forma de ser de cada un@ que te permitan controlar las interrupciones de otras personas. Si el objetivo se cumple, es perfecto. ¡Gracias por tus comentarios! Saludos

  2. La diplomacia funciona con algunos, el ser políticos con otros y el tajante casi con todos, es solo como quiero sentirme después de hacer que con quien.

    • Totalmente de acuerdo, Luis. Se trata de usar la estrategia “más acorde” con tu personalidad y forma de ser, la que te haga sentir bien interiormente.
      ¡Gracias por tus comentarios!

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