El problema de estar siempre conectados

¿Tienes que manejar una gran cantidad de información para realizar tu trabajo? ¿Crees que es imprescindible estar conectad@ a todas horas para acceder mejor a esa información?

Actualmente, en muchos casos, no necesitamos habilidades mecánicas para desarrollar nuestro trabajo, sino habilidades mentales que requieren procesar la información adecuadamente. Nos hemos convertido en trabajadores de la información y nuestro éxito depende de nuestra capacidad de entender y manejarnos en un  ambiente muy complejo.

como mejorar la productividad, estar conectadosGracias a la tecnología, en esta era de la información y el conocimiento nos hemos acostumbrado a estar conectados constantemente.
¿Estás a todas horas conectado a tu Smartphone y constantemente revisas si  tienes mensajes nuevos? ¿Revisas inmediatamente la bandeja de entrada al oír la señal de correo entrante?

Esa “hiperconectividad” convierte el sueño de “en cualquier momento, en cualquier lugar” en la pesadilla de “a todas horas, en todas partes”, y nuestro cerebro además paga un precio, a menudo muy alto, por ello.

Estar conectados persistentemente transforma a nuestro cerebro en reactivo, creando continuas interrupciones, matando el foco, enlenteciéndonos y aumentando mucho nuestros errores.  En este modo reactivo, el cerebro discrimina menos y sus respuestas son menos exactas, aumentando el número de correcciones y repeticiones.
El problema es que esas interrupciones, no sólo tienen un impacto negativo en nuestra eficacia y eficiencia, sino que pueden tener consecuencias dramáticas en cualquier trabajo intelectual en el que la exactitud sea importante.

Aunque este modo de actuar de nuestro cerebro resulta útil cuando necesitamos tomar decisiones muy rápidas, no lo es tanto cuando es necesario reflexionar y pensar más allá.

Estar conectados a todas horas nos produce una gratificación inmediata constante al satisfacer nuestra necesidad de novedad, acción, placer o de sentirnos necesitados e importantes.

Revisar constantemente si hay nuevos mensajes en diferentes medios a la vez es más fácil y más gratificante a corto plazo que reflexionar.

Sin embargo, el estar conectados constantemente es uno de los principales enemigos del rendimiento de nuestro cerebro.

Nuestro cerebro necesita el tiempo de no hacer nada para acceder y procesar la información y para la creatividad.

¿Cuántas veces has tenido tus mejores y más creativas ideas estando relajad@ o en la ducha, por ejemplo, cuando no estabas pensando intensamente en el problema que querías resolver?
En esos momentos nuestro microprocesador de pensamiento consciente solo está al 20% de su capacidad. Tiene entonces ese 80% libre para dejar que nuestra memoria temporal y nuestra memoria a largo plazo interactúen y para dejar que la memoria a largo plazo manipule, almacene y reorganice la información.

Tomarse algún tiempo para la reflexión es muy importante para tomar buenas decisiones y, por tanto, para ser eficaz y productivo y, en mi opinión, aunque quizá no esté muy de moda, esa hiperconectividad impide lograrlo.

¿Te interesa  mejorar la productividad? Evita estar siempre conectad@

Concédele a tu cerebro tiempo libre para funcionar a pleno rendimiento. Estar ocupad@ con tu Smartphone o el correo electrónico todo el tiempo no es tan inteligente.

Concédele a tu cerebro tiempo para reflexionar, para procesar la información de una forma más o menos deliberada, para mirar la misma información desde diferentes ángulos, interpretaciones, teorías, opiniones, y cuestionarla, considerando varias hipótesis.

Para reflexionar necesitamos resistirnos a la llamada de la acción inmediata, desconectar del bombardeo de nuevos estímulos y enfocarnos en lo importante.

Por favor, deja tus comentarios y opiniones al respecto. ¿Piensas que esa hiperconectividad puede afectar a tu productividad? ¿Te parece inevitable estar conectados a todas horas?

4 thoughts on “El problema de estar siempre conectados

  1. Felicidades Rosa por tu interesante artículo. Yo como la mayoría, vivo esa sensación de placer inexplicable a mirar continuamente el correo electrónico, y sé que es perjudicial para mi rendimiento, pero es como una adicción difícil de superar. Mi cerebro me engaña pensando “es un momentito, y después retomaré mi tarea principal”. Y para colmo, cuando por alguna razón he dejado de mirar el correo durante unas horas o algún día, después siempre tengo algo importante o urgente que debía haber atendido.
    En fin, gracias por tu artículo y por tu blog, sé que me ayudará mucho a enfocar y organizar mi tiempo y mis actividades diarias.
    Esperanza

    • ¡Gracias Esperanza!
      El correo electrónico (al igual que el smartphone) pueden ser realmente adictivos si te acostumbras a usarlos a todas horas y pueden pulverizar tu rendimiento y tu productividad.
      Una sugerencia: planifica unos espacios de tiempo al dia (2 o 3 , quizá en momentos en los que sabes que recibes mas mensajes) para ocuparte del correo electrónico y evitar pasar por alto temas importantes. El resto del tiempo, no abras tu correo y desconecta la notificacion de nuevos mensajes.
      Cuando ves como mejora tu rendimiento al hacerlo, te resulta más fácil vencer la addición.
      Si te suscribes al blog tendrás los artículos a mano cuando los necesites.
      Muchas gracias por tus comentarios. Saludos

  2. De verdad mil gracias uno de los focos mayores de mi distracción es el Whastapp y contestar los correos, tengo que poner más atención a todo lo que de verdad es importante excelentes puntos de verdad este post es una maravilla mi gracias y bendiciones.

    • ¡De nada, Markuz! El objetivo es cambiar (o sacrificar) esa satisfacción inmediata que aportan los mensajes por el beneficio a más largo plazo de lograr lo que es realmente importante para ti.¡Ánimo!
      Un saludo

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