No caigas en la trampa del exceso de información

¿Eres una persona adicta a la información? ¿Acumulas montones de material que raramente lees? ¿Compras libros que olvidas que tienes? ¿Estás ansios@ si no puedes revisar las noticias con frecuencia?

Me he topado con algunas personas (yo también pasé por “esa etapa”) convencidas de que recopilar información para tenerla a mano cuando la necesitas permite ahorrar tiempo y es una estrategia de productividad.

como mejorar la productividadAunque se dice que la información es poder, en mi opinión la información no tiene un valor inherente en sí misma y sólo es valiosa si la usas.

Esas personas acaparan información por si en un futuro la necesitan o con la esperanza de poder procesarla algún día.
Al hacerlo, caes en una trampa y haces un pobre uso de tu tiempo, energía y dinero.
Al final te sientes culpable y frustrad@ cada vez que piensas en todo lo que  no estás leyendo, escuchando o usando. Incluso a pesar de querer destinar tiempo a digerir esa información, ese momento no llega casi nunca y las pilas de papeles, archivadores o correos van aumentando con el tiempo. 10 años después todo ese “material” se sigue acumulando. Y 20 años más tarde, la situación, por desgracia, no ha mejorado.

¿Cuál será tu calidad de vida dentro de 10 o 20 años si sigues invirtiendo tiempo y energía en acaparar información para cuando tengas tiempo de mirarla? ¿Vale la pena el estrés que te produce saber que no vas a poder revisarla jamás?

¿Te preocupa como mejorar la productividad? Evita la sobrecarga de información

¿Quieres asegurarte de no caer en la  trampa del exceso de información?

1) No intentes saberlo todo

Estamos invadidos por la información. Nos llega de todas partes (Internet, radio, televisión, etc.), en casa, en el trabajo, en la calle y rápidamente nos inundan hechos, ideas, opiniones, pensamientos, discusiones… Puesto que las fuentes son inacabables, resulta imposible manejar tanta información.

Olvida tu deseo y la creencia de que mágicamente vas a ser capaz de leer, escuchar, usar o llegar a todo lo que te aferras. Y sí, tienes límites. Aunque te duela aceptarlo; todos los tenemos.

Hazte un gran favor y olvida esa necesidad de tanta información. Liberarás espacio físico y mental para cosas más importantes.

2) Cambia la forma de adquirir información

Aprender que guardar y que tirar es el primer paso para crear un sistema de almacenaje eficiente.

Revisa exhaustivamente todo lo que has almacenado para leer. Eso incluye también todos los archivadores y carpetas que has guardado en armarios o discos duros.
Líbrate del material obsoleto. Dona o vende los libros y revistas antiguos. Organiza lo que queda y programa una sesión de lectura semanal.

Aprende con un propósito en mente; enfoca todos tus esfuerzos en adquirir sólo la información  que es útil, importante, relevante o valiosa para ti, la que necesitas para tus tareas o proyectos inmediatos o para mejorar tus habilidades.

3)  Reduce el flujo de información nueva en tu vida

Adopta el hábito de hacer elecciones conscientes sobre la información que llega a tu vida. Filtra como, donde o cuando recibes noticias. La mayoría de la información que te llega no es importante y no merece la pena gastar tu energía con ella.
Para ello puedes:

  • Tomarte un descanso de noticias, temporal o permanentemente.
  • Arrancar los artículos que quieras leer y tirar el resto de revistas o periódicos. Puedes poner esos artículos en un archivador para leerlos siempre que tengas unos minutos extra (en el metro, autobús, tren o avión, en una sala de espera)
  • Tirar los artículos que no hayas leído cada pocos meses.
  • Leer el material lo antes posible si crees que es importante. Si no, déjalo pasar.
  • Aprender a echar una ojeada. Marca lo que vayas leyendo con un marcador o bolígrafo. Cuando acabes, tíralo o archiva inmediatamente el material.

Si te preocupa como mejorar la productividad, simplificar y evitar la sobrecarga de información es una excelente estrategia para lograrlo. Eso incluye cambiar tus hábitos relativos a la adquisición de información y  reducir el flujo de información nueva en tu vida.

¿Quieres empezar ahora mismo? Te propongo un pequeño ejercicio.
Identifica por lo menos un área de tu mesa, oficina u ordenador en la que puedas reducir al mínimo lo que estás guardando.
¿Qué necesita una revisión o una purga? ¿Son las pilas de papel en el suelo? ¿Son los archivadores? ¿Los archivos en tu bandeja de entrada? ¿O es la propia bandeja de entrada?
Anota qué vas a empezar a simplificar y colócalo en algún lugar de forma que puedas verlo todos los días.

¿En que área has decidido reducir el exceso de información? ¿Estás haciendo progresos en ella? Por favor, cuéntanos tu experiencia.

4 thoughts on “No caigas en la trampa del exceso de información

  1. ¡Auch! Este post si que me ha dolido en lo profundo de mi ser jaja. Soy un adicto a la información y me has descrito. Lo he pensado muchas veces y sé que me estreso por tantas cosas que leer, ver, escuchar; tengo tantas entradas en mi lector de feeds que comenzaré por depurar ese sitio.

    • ¡Felicidades, Olmo por pasar a la acción y reducir tu exceso de información!
      Has dado el primer paso para dejar atrás esta etapa. Sigue así.
      Saludos.

  2. yo también me considero una persona adicta a la información de todo tipo , tendré que deshacerme de lo que no me sirva , muy bueno los consejos , gracias Rosa .

    • A veces cuesta dejar de “acumular” información. Espero que consigas desahacerte de lo que no te sirva.
      Gracias por tus comentarios, Juan. Un saludo

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